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El Instituto de Salud Carlos III homenajea a Inmaculada Herrera

22/03/2013

Una placa situada en el Centro Nacional de Microbiología, dónde fue Jefe del Servicio de Microscopia electrónica, recuerda sus más de 40 años de trabajo en el mismo.

El Instituto de Salud Carlos III homenajea a Inmaculada Herrera

- Doctora en Ciencias Físicas, Inmaculada Herrera fue la pionera del desarrollo del diagnóstico de enfermedades víricas por microscopia electrónica en España.

- Entre sus becas, María Inmaculada Herrera tenía especial consideración a la otorgada por el Gobierno Japonés, país que siempre llevó en su corazón.
 

22 marzo de 2013.- El Instituto de Salud Carlos III, a propuesta del Director del Centro Nacional de Microbiología, ha homenajeado a María Inmaculada Herrera Calvet, pionera en España del diagnóstico de enfermedades víricas por Microscopia Electrónica. Una placa conmemorativa situada en el Centro Nacional de Microbiología y uno de los primeros microscopios electrónicos que utilizó recuerdan sus más de 40 años de trayectoria en el mismo.

En el acto, han estado presentes el marido e hijos de la doctora Herrera y han participado: Manuel Cuenca, Director de Microbiología; Rafael Nájera, primer Director del Instituto de Salud Carlos III y profesor emérito de la Escuela Nacional de Sanidad e Ysmael Santamaría, personal del Centro y amigo de María Inmaculada. Las palabras de clausura han corrido a cargo de Ascensión Bernal, Subdirectora General de Servicios Aplicados, Formación e Investigación.

Doctora en Ciencias Físicas, Mª Inmaculada Herrera Calvet ocupó puestos de relevancia desde inicios muy tempranos de su carrera. En 1966 fue Jefe de los servicios técnicos de microscopia electrónica en la facultad de ciencias de Barcelona; dos años después se trasladó a Madrid como facultativo especialista en el entonces Centro Nacional de Virología y Ecología Sanitaria, cimientos del actual Centro Nacional de Microbiología.

En 1976, ocho años después de su traslado a Madrid, opositó para obtener la plaza de jefe de Sección en el Centro Nacional de Microbiología, Virología e Inmunología Sanitarias. En la década de los 90, pasó a ser Jefe de Servicio del Centro Nacional de Biología Celular y Retrovirus del Instituto de Salud Carlos III y en 1995, en este mismo Instituto, fue nombrada Jefe del Servicio de Microscopia Electrónica del Centro Nacional de Microbiología, cargo que ocupó hasta el final de su carrera profesional en el año 2009.

Primera becaria española en Japón

Docente, participante en numerosos congresos directora de tesis, escritora, Inmaculada Herrera consagró su vida profesional a la investigación y estaba muy orgullosa de haber sido la primera española que recibió una beca del Ministerio de Educación en Japón, país en el que residió desde 1964 a 1966 y dónde inició el camino que le llevaría a la especialización del análisis de virus por microscopia electrónica.

En sus más de cuarenta años de carrera, obtuvo numerosas ayudas y becas , como la de investigación de la Fundación March y la de la Organización Mundial de la Salud, que le llevó a una estancia en el Regional Virus Laboratory de Birmingham Reino Unido.

Estas ayudas le permitieron mejorar y ampliar su interés por el área en la que centró su labor: la microscopía electrónica y su capacidad como herramienta para diagnosticar enfermedades víricas, prueba de ello son sus más de 120 publicaciones en revistas nacionales e internacionales y sus 10 capítulos de libros dedicados, principalmente, a la investigación sobre hepatitis víricas No-A, No-E; infecciones respiratorias y gastroenteritis víricas; estudio de la infección “in vivo” por VIH, desarrollo de nuevas técnicas de microscopia electrónica y estudios sobre los mecanismos patogénicos de la infección por priones (Creutzfeldt-Jakob variante).

Últimas técnicas y aparatos

Su equipo más directo recuerda el espíritu pionero e innovador de Inmaculada Herrera y destaca que en su laboratorio siempre se dispusiera de las últimas técnicas y prototipos de aparatos y de microscopios para aplicarlas en sus investigaciones.

Este espíritu inquieto y curioso, permitieron lograr aportaciones cruciales en numerosas patologías como la aplicación de la microscopia electrónica en diferenciación entre viruela varicela, en momentos en que era crucial la rapidez en dicha diferenciación o el control en brotes de gastroenteritis víricas, a las que, hasta entonces, no se les asignaba un claro agente causal.

Su gran capacidad profesional le llevó a emprender numerosas iniciativas y a ocupar, la Presidencia de la Sociedad Española de Microscopia electrónica desde 1980 a 1994.

Además de estos logros, las investigaciones de Herrera Calvet mejoraron el conocimiento, entre otras, sobre infecciones emergentes de importancia sanitaria, en la caracterización de nuevos agentes patógenos, en infecciones en inmunodeprimidos, hepatitis víricas, encefalopatías, enfermedades cutáneas, en alertas por agentes altamente patógenos y en los mecanismos patogénicos de priones.

También son relevantes sus aportaciones en la infección por VIH desde la aparición de los primeros casos registrados en España, mediante el análisis directo de linfocitos en personas seropositivas asintomáticas.

En su vida personal, aparte de su familia, sus otras grandes pasiones fueron Japón, Holanda y la música, particularmente el piano, instrumento que dominaba a la perfección.


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