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¿Hay relación entre contaminación y COVID-19?

​El posible vínculo entre contaminación del aire, SARS-CoV-2 y COVID-19 se está estudiando desde diferentes vías.

Esta información proviene del trabajo del Grupo de Análisis Científico del Coronavirus, creado por el ISCIII para dar respuesta científica a algunas de las cuestiones más relevantes en el estudio del coronavirus SARS-CoV-2 y de la enfermedad COVID-19. El texto que se puede leer a continuación es un resumen divulgativo del informe científico sobre la relación entre contaminación, SARS-CoV-2 y COVID-19. 


La relación entre contaminación del aire e infección por COVID-19 no está confirmada, pero existen diversas investigaciones publicadas que sugieren un vínculo, y la comunidad científica maneja diversas hipótesis que explicarían esta relación. Ya que aún no existen evidencias, pero sí resultados preliminares plausibles, hay que seguir analizando una posible relación causal entre la mala calidad del aire y una mayor incidencia y/o gravedad de la enfermedad causada por el SARS-CoV-2.

La mayoría de estudios realizados hasta el momento que sí hallan relación entre contaminación y COVID-19 no están revisados por pares (no han sido evaluados aún) y tienen deficiencias metodológicas. Además, incluyen factores asociados que pueden 'falsear' el establecimiento de un vínculo entre calidad del aire y enfermedad, como la densidad de población, la pobreza, los recursos sanitarios, el porcentaje de personas fumadoras y otras condiciones meteorológicas, entre otras. En todo caso, estas investigaciones incluyen hipótesis plausibles y resultados preliminares que apuntan a que la relación puede ser cierta, ya que hablan de mayor incidencia y mortalidad en zonas con aire más contaminado.

Con estos datos, la comunidad científica maneja dos hipótesis. La primera investiga si las propias partículas contaminantes son capaces de transportar de forma viable el virus, favoreciendo su difusión y pudiendo aumentar los contagios. La segunda se centra en el mayor riesgo cardiorrespiratorio que tienen las personas expuestas de forma habitual a altos niveles de contaminación del aire, que podría complicar el desarrollo de la enfermedad.

El Instituto de Salud Carlos III está estudiando esta posible relación entre contaminación del aire e incidencia y propagación de COVID-19 y SARS-CoV-2, en un proyecto que tiene como objetivo analizar y cuantificar la influencia de factores como la temperatura, la humedad ambiental y la contaminación atmosférica en la aparición y desarrollo de la enfermedad.

- Accede al informe completo sobre contaminación y COVID-19.