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Investigadoras del ISCIII representan a España en una reunión de la OMS sobre comportamiento y salud


María Romay Barja, investigadora del Centro Nacional de Medicina Tropical, y Maria João Forjaz​, del Centro Nacional de Epidemiología, en dos momentos de su participación en el encuentro organizada por la OMS en Copenhague (Dinamarca) sobre Comportamiento y Salud.

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​Científicas del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) han participado en la primera reunión presencial sobre Comportamiento y Salud, impulsado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y que se ha celebrado en la Oficina Regional de la OMS para Europa, en Copenhague (Diamarca). El encuentro ha reunido a 112 participantes de 48 Estados miembros, junto con 9 organizaciones asociadas y a representantes de otras oficinas regionales de la OMS. 


Las investigadoras del ISCIII María Romay Barja y Maria João Forjaz, coordinadoras del punto focal para la OMS en el Estudio del Comportamiento para una mejor Salud (ECS) y científicas del Centro Nacional de Epidemiología y del Centro Nacional de Medicina Tropical del ISCIII, han sido las representantes españolas en esta reunión, cuyo principal objetivo ha sido seguir avanzando en la aplicación de la resolución y el programa marco de acción regional de 5 años sobre el uso de la evidencia generada por los estudios sobre el comportamiento para una mejor salud. 


Durante la conferencia se ha presentado un informe​ sobre la situación de los Estudios del Comportamiento para una mejor Salud en los diferentes países, junto con el estudio cualitativo con los puntos focales miembros que exploraba las barreras para la aplicación de los citados ECS, y otro informe​ sobre la aplicación por parte de autoridades de salud pública de los conocimientos sobre comportamiento. Las principales conclusiones han revelado, tal y como explican las investigadoras del ISCIII, que la mayoría de los países tienen ciertas carencias de financiación, recursos humanos, relaciones efectivas con las partes interesadas o planes estratégicos nacionales para apoyar las iniciativas relacionadas con los ECS. Además, las autoridades de salud pública presentes en la reunión señalaron la acuciante necesidad de impulsar el desarrollo de competencias en materia de ECS que abarquen tanto la investigación como las posibles intervenciones y la posterior evaluación de impacto. 

​Dos estudios presentados


Por su parte, María Romay Barja y Maria João Forjaz han presentado dos trabajos en la conferencia. El primero de ellos trata sobre la situación de España en la aplicación del estudio del comportamiento en las estrategias de salud pública: "Cumpliendo con nuestro mandato como puntos focales, hemos hecho una primera aproximación con una encuesta piloto enviada a la mayoría de grupos y unidades de salud pública que utilizan el ECS para diseñar campañas y estrategias. Los resultados señalan que nuestra situación es muy similar a lo que se ve en otros países", explica Forjaz. 


El segundo de los trabajos presentados analizaba algunas claves en el diseño de encuestas para ECS en emergencias sanitarias, y cómo abordar el análisis de estas variables: "Los estudios de comportamiento y salud han cambiado mucho en estos años de pandemia. Las encuestas tienen que abordar, además del conocimiento, las actitudes y las prácticas, otras cuestiones como la confianza en las instituciones, la fatiga y el bienestar emocional, entre otras cuestiones. Organizar cuestionarios tan amplios y diversos, y analizarlos, es un proceso que supone grandes retos", explica Romay-Barja, haciendo referencia la experiencia anterior con el estudio COSMO-Spain, una encuesta coordinada por el ISCIII que estudió entre mediados de 2020 y finales de 2022 los conocimientos y la percepción social de la pandemia de COVID-19​


Los conocimientos compartidos en la conferencia confirman que la salud pública está afrontando grandes retos, como las nuevas epidemias, el cáncer, las resistencias a los antibióticos, el impacto del cambio climático y la salud mental, entre otros, para los que se necesita un abordaje innovador, efectivo y centrado en las personas. Los ECS ofrecen una gran oportunidad para impulsar la información a los organismos de salud pública y los servicios de salud, fomentando estrategias de comunicación específicas sobre los aspectos que determinan cómo el comportamiento está influenciado por nuestro contexto cultural y social: "Necesitamos saber más, investigar más y crear una red de grupos que trabajan en el ECS para seguir apoyando el diseño de estrategias de salud pública que favorezcan una mejor salud", señalan las investigadoras del ISCIII.

Tres objetivos destacados


En la reunión se han hecho tres llamamientos urgentes a la acción. Por una parte, la OMS, sus socios y los Estados miembros deben seguir impulsando el trabajo conjunto para desarrollar las capacidades necesarias que permitan aprovechar plenamente la oportunidad de los ECS en el abordaje de los retos críticos en salud pública. Además, Las autoridades de salud pública han de consolidar mecanismos que faciliten la colaboración interdisciplinar y la integración de los ECS para maximizar su valor e impacto en todos los ámbitos de la salud. Finalmente, gobiernos y autoridades sanitarias deben garantizar la adopción de enfoques basados en la evidencia científica, tendiendo puentes entre quienes exploran las causas del comportamiento y quienes toman las decisiones políticas. 


En definitiva, la reunión ha servido para consolidar una comunidad regional de prácticas de ECS, reforzando los conocimientos y las oportunidades en la aplicación de estos estudios: "Nuestra misión ahora es trasladar esa confianza a las instituciones españolas para que comprendan la importancia de realizar estos estudios antes de diseñar una estrategia de salud pública o una campaña de sensibilización, y hacerles llegar que puedan contar con esta red de expertos dispuestos a generar la evidencia necesaria para ello", concluyen Forjaz y Romay Barja.


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