Listeriosis

Listeria está presente en el medio ambiente y se han detectado brotes de origen alimentario en todo el mundo. Muchos animales excretan esta bacteria por sus heces.

Tras la exposición (a través de alimentos contaminados) la mayoría de los adultos sanos no desarrollan ningún síntoma o bien se manifiesta como un cuadro febril leve. Especial interés epidemiológico radica en el caso de las mujeres embarazadas. Después de un período de incubación de aproximadamente tres semanas, las mujeres embarazadas pueden sufrir una enfermedad auto-limitante de tipo gripal que puede afectar al feto. En ese caso, puede provocar la muerte fetal y el consiguiente aborto o un cuadro de listeriosis congénita en el recién nacido. Además, la listeriosis en adultos con el sistema inmune debilitado y en los ancianos, puede producir meningitis, infección cerebral y sepsis. Todas las presentaciones clínicas se tratan con antibióticos, pero el pronóstico de los más graves es malo.
   
Las medidas de control se orientan a las granjas y al procesamiento de alimentos, con el fin de prevenir la contaminación de los productos alimenticios. Las medidas preventivas incluyen proporcionar información adecuada a los consumidores sobre cómo disminuir el riesgo de ingerir alimentos contaminados por listeria.

Los casos de listeriosis son de declaración obligatoria en España

 

Protocolo para la vigilancia y notificación

Versión 1 de junio de 2013. Revisado el 3 de septiembre de 2016

 

Resultados de la vigilancia

Informe anual 2016