El ensayo REBOOT modifica una práctica médica vigente desde hace más de 40 años en el manejo del infarto
30/08/2025

Una investigación del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC) demuestra que las personas que han sufrido un infarto de miocardio no complicado y que mantienen la función contráctil del corazón intacta no necesitan ser tratados con betabloqueantes. El CNIC es un centro adscrito Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
Los resultados, que se publican simultáneamente este sábado en dos artículos en las revistas The New England Journal of Medicine y The Lancet, se presentan hoy en Madrid en el Congreso de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC). El estudio se ha llevado a cabo con la colaboración del Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER) del ISCIII y de la Sociedad Española de Cardiología.
Las conclusiones representan un cambio de paradigma en el tratamiento de estos pacientes, ya que pueden modificar una práctica médica vigente desde hace más de 40 años: los betabloqueantes se usan de manera generalizada tras un infarto, pero su utilidad con la mejora de los tratamientos actuales no estaba demostrada.
Ahora, un metaanálisis de los datos del estudio REBOOT y otros estudios más pequeños muestran que el tratamiento con betabloqueantes sólo es beneficioso para el subgrupo de pacientes que presentan una reducción moderada de la función contráctil del corazón tras el infarto de miocardio. Se trata del ensayo más amplio realizado nunca sobre este tema, en el que participan 109 hospitales en España e Italia, y que se ha realizado de manera independiente de la industria farmacéutica.
Tras un infarto, la función contráctil del corazón puede deteriorarse de forma significativa, reducirse moderadamente o mantenerse conservada por completo. Actualmente, la mayoría de los pacientes -aproximadamente el 70%- sobreviven al infarto con la función cardíaca conservada; alrededor del 20% presenta una función moderadamente reducida y un 10%, una disfunción claramente marcada. Sobre estos datos, los resultados del ensayo REBOOT cuestionan el uso generalizado de betabloqueantes, lo que puede facilitar una optimización de los tratamientos, una reducción de efectos adversos y una mejora de la calidad de vida de miles de pacientes cada año.
Además de estas conclusiones, otro sub-estudio del ensayo REBOOT, también publicado este sábado en la revista European Heart Journal, muestra que las mujeres tratadas con betabloqueantes tienen un mayor riesgo de muerte, reinfarto u hospitalización por insuficiencia cardíaca, en comparación con las mujeres que no recibían el fármaco.
El doctor Borja Ibáñez, investigador principal del estudio, director científico del CNIC, cardiólogo en el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz y jefe de grupo en el Área de Enfermedades Cardiovasculares del CIBER-ISCIII, explica: "REBOOT puede cambiar el tratamiento en muchos casos de infarto en todo el mundo, ya que hasta ahora más de un 80% de los pacientes con este tipo de infarto no complicado son dados de alta con tratamiento con betabloqueantes. Estamos ante uno de los avances más significativos en la estrategia terapéutica del infarto agudo de miocardio en las últimas décadas".
Referencia de los artículos:
• Ibanez B, Latini R, Rossello X, Dominguez-Rodriguez A, Fernández-Vazquez F, Pelizzoni V… and Fuster V, et al. Beta-Blockers after Myocardial Infarction without Reduced Ejection Fraction. N Engl J Med. 2025. www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa2504735.
• Rosselló X, Prescott E, Kristensen AM… and Ibanez B, et al. Beta blockers after myocardial infarction with mildly reduced ejection fraction: an individual patient data meta-analysis of randomised controlled trials. Lancet. 2025. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(25)01592-.