Fiebre Q

La fiebre Q es una zoonosis causada por Coxiella burnetii, un patógeno intracelular, resistente al calor y a la desecación, capaz de soportar condiciones ambientales difíciles.

Muchos animales domésticos y salvajes e incluso garrapatas pueden ser reservorios de la enfermedad pero los principales son el ganado caprino, ovino y bovino. En humanos la transmisión más común es la aérea, bien directamente por exposición a animales infectados o sus productos (placenta, abortos, piel, lana, estiércol…), especialmente después de partos o matanza, o indirectamente por inhalación de aerosoles a larga distancia incluso tiempo después; estos pueden generar casos en personas alejadas del foco sin contacto reciente con animales.

Los síntomas y signos de la primoinfección son variados e inespecíficos. En el 60% de los casos la infección es subclínica. En otros puede ocasionar síndrome febril, neumonía, hepatitis, afectación cardiaca o clínica neurológica. Se debe sospechar fiebre Q en casos de fiebre de origen desconocido, especialmente si la persona ha estado en contacto con ganado. En algunos casos puede dar manifestaciones crónicas; la más frecuente es la endocarditis.

Es una enfermedad de distribución mundial. En países donde la enfermedad es endémica, como España, es frecuente que se presente como casos esporádicos después de actividades de riesgo y en ocasiones como brotes.

 

La fiebre Q es una enfermedad de declaración obligatoria en España.

 

Protocolo para la vigilancia y notificación

Versión 1 de junio de 2013. Revisado el de 3 de septiembre de 2016

 

Resultados de la vigilancia

Informes anuales

     Último Informe anual publicado

Resultados del Sistema de Información Microbiológica 2016