Leptospirosis

La leptospirosis está producida por las espiroquetas patógenas del género Leptospira. Presenta mayor prevalencia en las zonas tropicales pero también se da en países de climas templados, como es España.

En la mayoría de los casos se manifiesta como una enfermedad leve o autolimitada, pero cuando presenta síntomas, estos pueden variar desde un cuadro pseudogripal hasta un fallo multiorgánico, siendo el enrojecimiento de la conjuntiva sin secreción purulenta y la sensibilidad a la palpación de los músculos los dos signos más distintivos.

La transmisión se produce principalmente por contacto directo o indirecto con la orina de animales infectados, por la manipulación de tejidos de animales o por la ingestión de agua o comida infectada. La vía de entrada suelen ser las mucosas o por cortes o abrasiones de la piel.

La enfermedad se asocia a trabajadores en contacto con animales y/o sus secreciones. La realización de actividades recreativas o deportivas en aguas contaminadas también son consideradas actividades de riesgo.

Entre las medidas preventivas de salud pública se contempla la identificación de aguas y suelos que puedan estar contaminados y también el control de roedores en las viviendas y en las áreas alrededor de las casas y lugares de trabajo afectados.

 

La leptospirosis es una enfermedad de declaración obligatoria.

 

Protocolo para la vigilancia y notificación

Versión 1 de junio de 2013. Revisado el de 3 de septiembre de 2016

 

Resultados de la vigilancia

 Informes anuales

     Último Informe anual publicado